Cuando empecé con esto de la red de redes (o la guarida del diablo y la perdición humana, como lo llamaba mi abuelo) lo primero que hice fue engancharme con el mIRC como una pre-adolescente poseida por el espíritu de Angela Bennet en pleno subidón de productos Cathedral. En aquellos tiempos oscuros en el que el más avispado tecnológicamente presumía de RDSI (joder, casi ni me acordaba de la palabreja) no había MSN. Posiblemente tampoco había IM. ICQ sí, pero era algo como de película de ciencia ficción. Y dentro del IRC ni siquiera se había creado el IRC-Hispano ni los miles de scripts que salieron después.
Ya, ya, no tiene nada que ver con escribir y pensáis que me he equivocado de blog.
A lo que yo voy es que en esas épocas lejanas de supersticiones y magia, de misterio y “anda ya, cómo vas a tener trece años? nadie navega por internet con trece años!” se chateaba con una fuente por defecto: la Fixedsys. Y aquí viene la parte literaria del post: la fixedsys tiene toda la culpa de que yo sea una sucia fetichista del bloc de notas!
En realidad supongo que ya por la época en que escribía novelas en el ordenador de mi padre, un Amstrad del año de la nana, ya se usaba la misma fuente. Sin embargo yo no la localicé como tal, como ente con vida propia, hasta que no empecé a chatear y descubrí el bloc de notas. Muchos ya lo sabéis: estoy enamorada de sus exclamaciones. Me parecen las exclamaciones más bonitas del universo, gorditas, redondeadas, siempre proporcionadas. Son unas exclamaciones saladas y con gracia, no un simple palito tocándole los cojones a un punto. Son remonas, sí. Y es la fuente por defecto del bloc de notas, o lo era, antes de que algún degenerado la cambiase por la courier o alguna perversión semejante.
Suelo escribir la mayoría de mi fanfiction en el bloc de notas o en el MSN. Los últimos tres años en realidad no he escrito fanfiction más que en el bloc de notas o en el MSN. Uso el Word para el NaNo porque necesito llevar la cuenta de las palabras y las páginas (siempre Arial 10 porque la Times New Roman me provoca ataques de mala leche), aunque el año pasado me pasé al RoughDraft (y no disfruté particularmente de la experiencia, maniática que es una). Pero nada iguala al bloc de notas, con sus exclamaciones esponjosas y su sencillez de convento franciscano. Allí todo es fácil, todo fluye, todo tiene sentido. En realidad no, pero es un poco más como una huida desesperada montaña abajo y un poco menos como estar encerrado en un ascensor del Titanic con Paris Hilton y doce chimpancés rabiosos. La prueba está en que el otro día, desesperada ya del todo, se me ocurrió abrirlo y continuar el fic bloqueado allí mismo, corte limpio y sin anestesia. Y funcionó.
Funcionó en el sentido de que me di cuenta de que lo que llevaba escrito hasta entonces en el Google Documents no iba a ningún sitio. Así que he empezado desde cero, otra vez. Drogada y feliz por el efecto soma de los signos de puntuación gorditos. A ver si así >____<
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