Posteado por: Adhara | Diciembre 27, 2007

En cuanto puedas o nunca

Muchas veces me he quedado con las ganas de hacerle una foto a una persona. Me refiero a la gente que todos vemos en la calle, claro está, un chico en el paso de cebra o una señora en el supermercado, pero no sólo a esa. A veces también me he quedado con ganas de hacerle fotos a gente que conocía y gente con la que vivo/vivía, de cogerles por banda un día y dedicarme, durante una hora, a disparar hasta que por algún rebote consiguiera una imagen aproximada a cómo les veía yo en movimiento. Era frustrante que en las fotos sacadas con alguna excusa nunca fueran “ellos” tal y como eran en reposo o en mi cabeza. No eran igual de guapos, de dulces, de alegres, lo que fuera, no era lo mismo. Después me he arrepentido porque algunos se han ido, en otras ocasiones me he ido yo, y otras veces seguimos aquí pero no termino de atreverme a decirles “puedo hacerte fotos durante siglos hasta que te despistes y dejes de ponerme tu cara de foto de la comunión ostiaputacarajo ya?”.

Lo bueno de escribir es que puedes hacer eso mismo y no necesitas pedirle a nadie que haga de modelo. Puedes tener una imagen de algo o alguien y entonces llegar a tu casa o a la parada del autobús o a cualquier sitio con papel y boligrafo o procesador de textos y ya está: lo vuelcas y no tienes por qué arrepentirte. A no ser que no lo hagas y entonces te arrepentirás. En No plot? No problem!, el grandísimo Chris Baty (ese hombre con el que todos queremos casarnos *___*) dice:

“[...] In fact, I had high hopes of delaying any novel writing attempts until I was older and wiser, and had achieved a state of complete literary enlightenment. From this position of all-seeing wisdom, I knew I would have amassed a roster of brilliant, original plots and dynamic, compelling characters. And then I could cherry-pick the best ones for my masterful creation. [...] Having written a not-irredeemable novel as a twenty-six-year-old made me realize than “sooner” definitely trumps “later” when it comes to writing. Every period in one’s life bustles with novel-worthy passions, dilemmas and energies specific to that age. The novel I wrote at twenty-six is much different than the one I wrote at thirty, which will (hopefully) be much different than the one I write at fifty. What better reason to get writing now? With each passing era, a new novel is possible. And a potentially great book you could have written slips away into noveling oblivion.”

Ahora, si esa sensación de somewhere a clock is ticking no os ha hecho al menos removeros inquietos y sentiros un poco culpables, podéis dejar de leer.

Como siempre cuando se trata de Chris Baty, esto es una verdad como un templo. La idea que está chillando en tu cabeza no tiene nada que ver con la que chillará en tu cabeza dentro de diez o cinco años. Puede que ahora mismo te interese escribir thrillers fantásticos y dentro de un tiempo novela intimista, y después de eso ciencia ficción. Así que si no escribes ese thriller fantástico en el que estás pensando ahora, cuando quieres escribir thriller fantástico, obviamente no vas a escribirlo cuando lo que te apetezca sea novela intimista.

Es tan simple como eso: si la idea se tiene ahora, si las ganas de hacerlo se tienen ahora, hay que hacerlo ahora. No tiene por qué salir perfecto ya mismo porque para revisar siempre hay tiempo, pero no para hacer esa fotografía o tocar esos temas concretos. Es tan simple como que las cosas que nos interesan ahora no tienen nada que ver con las que nos interesaban a los trece años.

Ahora sé que nunca escribiré la ciencia ficción que comencé a los once años, ni la novela sobre Robin Hood de los trece. Posiblemente jamás termine El Baile de la Medusa y muchísimo menos Los Diarios Padawan. Por qué? Porque puede que todavía me guste la idea, pero ya no ocupa mi mente. Ahora pienso en fantasía y conjuros. El año pasado, en cambio climático y lluvia ácida. Cuando tenía trece años quería escribir novelas sobre adolescentes y su paso a la madurez, y ahora quiero escribir sobre otras cosas y es perfectamente lógico. Son novelas que ya no sucederán, fueran malas o buenas, y le dediqué bastante esfuerzo y mucho tiempo a cada una de esas ideas, tanto como ahora le dedico a La Risa del Fylgia o a 20M3. No resulta frustrante? Para mí, al menos, sí. Que no vaya a terminar El Baile de la Medusa no quiere decir que no me dé pena. Pasé dos años trabajando en ello, pensando en ello 24 horas al día, por supuesto que me da pena. Simplemente no terminé de contarlo cuando debía y ahora tengo otras cosas que contar.

Nuestras opiniones cambian constantemente, aunque parezca que no, lo mismo que cambian nuestros gustos. Igual no son cambios espectaculares, pero son muchos y terminan definiendo qué queremos escribir. Puede que siempre hagamos fantasía pero igual ya no queremos saber nada de los elfos, cuando antes no escribíamos sobre otra cosa, o de repente nos dé por el realismo. Por cada año que esperas a “estar preparado” para desarrollar tu gran obra de arte como crees que se merece, o a esa epifanía mental de argumento glorioso (que, os recuerdo, no existe) Dios mata a una posible novela. A la novela que querías escribir ahí y en esos momentos, que es, a fin de cuentas, lo que importa.

Respuestas

*se emociona entero

Chris tendrá siempre razón, pero a ti tampoco te falta nunca.

Me siento como una criminal ahora…>__<

(Oh, cuantas verdades juntas. Como si me leyeran la cabeza. Si es que somos todos iguales…)

Adhara, por favor. Si Chris Baty cae, sabes que tienes que seguir combatiendo en su lugar. Es simplemente que te has ganado la sucesión por derecho.

Me ha encantado tu post, pequeña ;***

He estado un día pensando en esto (sí, qué pasa, funciono así) y hay una única cosa que me gustaría objetar (y manda huevos porque estoy de acuerdo en un 95% con esto).

AUNQUE la mayoría de las historias piden ser contadas en el momento –precisamente porque es el momento vital en el que han surgido, el momento idóneo–, creo que hay una pequeña porción que no. A mí personalmente hay bunnies que me surgen como un eco lejano — como algo que quizás se haga en algún momento, pero se sabe que no se debe (ni siquiera se puede) hacer ahora mismo. A veces requieren mucha documentación o una madurez que se sabe que no se posee. No es tanto por esperar a “hacerlo bien”, sino por esperar a… ¿a ti te he dicho alguna vez lo de la manzana madura, no? No sé cómo explicarlo; hay algunas que llegan raquíticas y verdes :/

Aparte de eso, ¿qué hay de esos proyectos largos, como La risa del Fylgia, de los que se entra y se sale a lo largo de los años? ;) (Ejemplos elenísticos: Vera, Gaylands) Da miedo retomarlos cuando se dejan un tiempo, ¿eh? Es como reencontrarte con un viejo amigo que conocías de pequeño…

Siempre está el riesgo de que el bunny se pierda en la horrible selva de los bunnies perdidos (incluso, como bien dices, cuando se llevan páginas y páginas y páginas de bunny… y horas y horas y horas de pensamientos), pero creo que hay un pequeño porcentaje de historias que pueden requerir reposo. Aunque sólo sea porque no hay tiempo para contarlas todas :P

Sí, claro que hay plot bunnies que sabes que no quieres/puedes hacer ahora *mira su lista de reojo* y otros a los que siempre vuelves. Volver es difícil pero no imposible, pero creo que si no hubiera nada que volver -si no hubiera empezado Fylgia la primera vez- seguramente no habría vuelto ahora. Y además el “ahora” es muy relativo, puede durar días o años ;)

De todos modos aunque haya bunnies que tengan que reposar, también irán cambiando hasta que llegue su momento. Puede que tengas la idea para un plot pensada ya mismo y que te pongas con ello en diez años, y para entonces igual conservará el argumento, pero creo que habrá cambiado por completo respecto a como era originalmente y las cosas en las que te hubieras centrado de hacerlo cuando surgió primero.

*está espesa like WHOAH*

A lo que voy: lo triste es cómo la gente se emociona con una idea, esa clase de golpe en la que de repente durante un tiempo no puedes quitártela de la cabeza, y sin embargo decide dejarla y dejarla hasta que se diluye, porque se piensa que ahora no es el momento o que se hará mejor dentro de unos años cuando seamos más viejos y sabios (¡!).

*agita las manos

No sé si me explico xD

Llego a tu blog desde el de Fernando. Tienes razón nuestras opiniones cambían constantemente, como nuestros sentimientos, como nuestra vida. Aunque no queramos… Me ha encantado el post.

¡Hola!
Qué razón tenéis, Chris y tú. De repente el tic tac me deja sorda. Me pongo a escribir. Una entrada directa a la llaga, Adhara.
Un saludín.

“Y además el “ahora” es muy relativo, puede durar días o años ;)”

*suspira aliviada*

Te has explicado perfectísimamente.

Dejar una respuesta

Su respuesta:

Categorías